Milwoukee y su humana en Hostal Mufasa

August 15, 2016

Alexandra nos cuenta su experiencia y la de su  gato Milwoukee de casi un año cuando se quedó en Agosto de este año en Hostal Mufasa.

 

Nos habían recomendado el Hostal, lo primero que escuchamos del hostal fue la siguiente frase: “Lo más probable es que a tu gato le dé depresión cuando llegue a tu casa de regreso, porque en el Hostal lo pasará chancho”.

 

Creo que trabajar con la rigurosidad y amor como lo hace Viviana con Jorge marca la diferencia desde un comienzo. El rigor de recibir gatos saludables, con todas sus vacunas al día hace que la estadía de nuestros gatos sea de responsabilidad compartida, algo así como –Yo recibo a tu gatito y trato de hacer su estadía lo más plácida posible, siempre y cuando tú como dueño te hagas responsable de todas sus necesidades y cuidados”

Por supuesto que el amor estuvo reflejado durante toda la estadía de nuestro Milwoukee. Justo cuando teníamos que dejar a nuestro gatito en el Hostal y partir a nuestras vacaciones, él se enfermó un poquito de la guata, por lo cual tuvimos que dejarle una dieta especial, nosotros como dueños teníamos miedo que no lo recibieran, pero al contrario ellos se encargaron de mantener su dieta y brindarle todos los cuidados y atención necesaria. 

 

Nuestro gatito nunca ha sido muy entusiasta con la comida, Viviana se dió cuenta de esa situación y llegó a la conclusión que quizás su comida no le gustaba, así que nos propuso probar con algunos alimentos que ella tenía a la mano y probar si alguno le gustaba más. Ella logró descubrir que una buena forma de alentarlo a comer su comida era ponerle un poquito de comida húmeda sobre su porción de comida del día y así eso lo estimulaba a comer más, qué más puedo decir que hasta ahora seguimos haciendo exactamente lo mismo que ella nos propuso.

¿Y cómo no estar feliz y tranquilos en nuestro viaje si ella logró darse cuenta que podemos potenciar la forma para que el coma más? A eso me refiero a que el Hostal marca la diferencia, y la marca a través de esos hermosos detalles, de observar al nuevo gatito que llega, en darle su espacio, en dejar que investigue, en que decida qué lugar es el que le queda más cómodo y amigable para estar. 

Creo que mi Milwoukee ganó una nueva familia durante nuestras vacaciones. Y digo familia porque lo hicieron parte de su vida, de su rutina, de entregarle cariño, prestarle atención en sus juegos, entregarle un espacio para que él se sintiera “cómo en casa”. Demás está decir que nos mantuvieron informados todo el tiempo y esperábamos ansiosos los reportes porque siempre había nuevas anécdotas y travesuras.

 

 La verdad es que debo confesar que como dueña estaba aterrada porque nos íbamos a ir casi 1 mes y moría de pena-susto volver y que él no nos recordara o estuviera enojado con nosotros por haberlo dejado (temores de madre aprensiva). Jorge pasó a buscar a mi gatito el primer día y también lo vino a dejar. En el hostal nos contaron que eso era lo menos traumático para el gatito, porque así no sufría por haber sido “abandonado” por sus propios dueños, así que eso ya me tranquilizaba bastante. Cuando regresamos de nuestras vacaciones con mi marido estábamos ansiosos esperándolo. Se nos salía el corazón por la boca, estábamos tan felices de volver a encontrarnos con el nuevamente. La primera impresión en cuanto salió de su jaula fue “gracias Viviana y Jorge, nuestro gatito está sano y salvo”, creo que llegué a estrangular un poco a Jorge con el abrazo apretado que le di. En el fondo las palabras sobraban en ese momento y ese abrazo significó un gran GRACIAS. Milwoukee desde que llegó a casa de regreso se convirtió en un pequeño explorador. Exploraba cada rincón de su hogar nuevamente, a mi parecer reconocía que era su casa, pero era necesario para el asegurarse que seguía todo en orden y que este lugar aún seguía siendo de su total y completo dominio. Llegó un poco menos conversador, debo confesar que yo tengo tertulias prolongadas con mi gato todos los días, entonces le costó retomar un poco esas conversaciones conmigo, pero no fueron más de 4 días. Hubo dos cosas que hizo el primer día que me dio la total certeza de que recordaba que este era su hogar. La primera es que recordó perfectamente el lugar de su agua, y el segundo y más emocionante es que recordó perfectamente el lugar donde duerme cada noche, entre nuestras almohadas. En ese momento respiré profundo y me dije “todo va a estar bien, en cosas de días el retomara sus actividades tal como las hacía antes de partir a su HOSTAL RESORT ALL INCLUSIVE 5 ESTRELLAS Hostal Mufasa. Con mi marido estaremos agradecidos siempre de todo el amor y preocupación por nuestro Milwoukee, seguirán siendo el segundo hogar de mi gato y su segunda familia. Nosotros por nuestra cuenta los tenemos en el corazón y desde ese lugar se lo recomendaremos a todas las personas que podamos!

Hacen un trabajo maravilloso, pero sobretodo, aman a nuestros gatos!!!!!!

 

Milwoukee y su humana

 

 

 

 

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